El frío black metal de Satyricon

Los noruegos Satyricon actuaron por primera vez a Chile, la noche del jueves 3 de noviembre, ante una eufórica audiencia que disfrutó del black metal en el Club Chocolate.

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Una de las bandas pioneras de la segunda ola del black metal noruego, Satyricon, finalmente debutó en los escenarios nacionales la noche del jueves 3 de noviembre en el Club Chocolate. Liderados por Satyr (voz) y Frost (batería), el núcleo de la agrupación, descargaron toda la potencia y frialdad de su propuesta gestada en Oslo a principios de los ’90.

Los nacionales Kythrone encienderon los ánimos de quienes de forma muy paulatina comenzaban a llegar al local de Bellavista. Con sus rostros completamente pintados a la usanza blackmetalera, el cuarteto local ofreció un compacto show de media hora, sonando de excelente forma, agradeciendo a la vez la oportunidad y el recibimiento del público.

A las 21:45, después de media hora en que los minutos corrieron demasiado lentos y el local se llenaba al máximo de su capacidad, una oscura intro anunció que el show estaba a punto de comenzar. El primero en aparecer fue Frost, tomando posición en la batería entre la algarabía de los presentes, y con los acordes de “Repined Bastard Nation” de Volcano (2002), Satyr se sumó en las voces para que todos se volvieran locos. “Nos tomó 20 años llegar acá, disculpen la demora, estas ultimas horas han sido terribles, así que pasémoslo bien” exclamó con energía su frontman.

“The Wolfpack” siguió al son de acordes más rockeros, la igual que la ganchera “Now, Diabolical” (precedida por la batería de Frost), temas de su segunda etapa musical iniciada con el controversial Rebel Extravaganza (1999) y acentuada con Volcano (2002), línea que han mantenido en sus discos posteriores, siendo el más reciente The Age of Nero (2008) el que han cuestionado los fanáticos más acérrimos.

“Forhekset” nos sumergió en el clásico black metal de Satyricon, corte de su aclamado Nemesis Divina (1996), considerado su mejor trabajo tanto por la crítica como por los fans, transformándose sin duda en el punto alto de la noche. Con “Black Crow on a Tombstone” volvieron los riffs más densos, dejando que el teclado finalmente tome un rol más protagónico con “Walk the Path of Sorrow”, tema recibido entre aplausos y que abre su primer disco Dark Medieval Times (1994), álbum de sonidos más oscuros y atmosféricos.

La noche continuó con las canciones “Commando”, “The Pentagram Burns” (en la que Satyr se anima a tomar una guitarra) y “Die by my hand” (donde Satyr baja a increpar a un idiota que lo molestaba hace rato), todas interpretadas de manera pulcra por el sexteto, con Satyr como el único miembro que se comunicaba con la audiencia y que contemplaba la eufórica respuesta del publico chileno. “Hvite Krists Død”, otro clásico de la banda, cerró la primera parte para retirase entre cánticos que pedían su pronto regreso.

“K.I.N.G” y “Fuel For Hatred” dejaron el ambiente listo para el último tema, y el más pedido de la noche: “Mother North”, todo un himno del black metal que representa la majestuosidad de los paisajes de la Europa nórdica, con sus milenarios bosques cubiertos de nieve. Ovación cerrada para el show que rondó los 70 minutos y fue el debut de una de las bandas más importantes del estilo en Chle. Es de esperar que no pasen muchos años para disfrutar una vez más de la música y entrega de Satyr y Frost.

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Nota publicada en RockNvivo

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